Las horas sin público. El box con la puerta a medio cerrar.
El carril frío que muerde antes del primer largo.
La calle a dos grados. La barra que vibra cuando nadie la graba.
No vamos a entretenerte. Aquí se hace lo que nadie quiere para alcanzar lo que todos dicen querer.
Si te reconoces en esto, nos vemos donde siempre:
En el trabajo
que no se ve
y en los resultados
que no necesitan explicación.